Aquí empieza un espacio que no viene a sentar cátedra, ni a repartir carnés de razón, ni a quedar bien con nadie. Cuando se abra de verdad, lo hará con la firma de Francisco Astudillo, que opinará cuando tenga algo que decir… y callará cuando no.

No esperen consensos fáciles, ni frases para enmarcar en tazas, ni ese tono amable que no molesta a nadie. Aquí habrá ideas, dudas, contradicciones y, con suerte, alguna incomodidad saludable.

De momento, la sección queda abierta.
Como una silla vacía en una tertulia.
O como un micrófono encendido antes de que alguien decida hablar.

Cuando Francisco Astudillo escriba, esto empezará a tener sentido.
Mientras tanto, quede constancia: el espacio existe. Y promete no ser neutro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *